El estrés en cuidadores de personas con discapacidad se ha convertido en una crisis silenciosa que impacta directamente la salud mental, la estabilidad familiar y el aprendizaje. En México, aunque la Ley General de Educación reconoce la inclusión educativa, muchas madres cuidadoras continúan enfrentando agotamiento emocional, presión económica y falta de apoyo psicológico, afectando también el desarrollo educativo de estudiantes con discapacidad.

